
Después de pasar dos noches durmiendo en un frío vagón de madera, con estufa de leña y letrina en el jardín (eso sí, muy bien acompañada), nada podía seducirme más que una habitación berlinesa de 40 metros cuadrados, vistas sobre el Mariannen Platz y cama dorada. En esta cama tuve el mejor sexo que he tenido en mucho tiempo, y para sorpresa de todas y de mí misma, con una mujer. Sí, yo que estaba hecha una falócrata de cuidado, por fin me he reconducido.
October 30th, 2008 at 11:48 pm
que flipe de habitación…
October 31st, 2008 at 7:46 pm
Hola, María…!.
Acabo de descubrirte y me pareces interesante…, así como tus propuestas.
Por ahora, dobles saludos arriba y abajo…
November 1st, 2008 at 10:17 am
joooo, vaya habitación! yo tb quiero ir a berlin
November 2nd, 2008 at 6:24 pm
Ay, los buenos polvos da un poco igual dónde te los echen, pero en esa habitación, mmm, dan ganas de follar por toda ella, encima del parquet, qué rico, apollada en el radiador, encaramada en la cortina…jajajaja
Viva la raja nena!!!