
Estoy enfadada porque este año no he podido irme de viaje en bici a ningún sitio. Y ahora ya es otoño y llega el mal tiempo y mi bici se va a quedar encerrada detrás de esa reja unos cuantos meses más. El año pasado sólo pude irme en bici una semana a Menorca, que es como un premio de consolación. Este año por motivos económicos (otra vez en la ruina), sentimentales (idem) y laborales, ni eso. Mierda de dinero, mierda de amor y mierda de curro.