Dios, entiendo a Georgina Spelvin perfectamente cuando habla de que no podía prostituirse porque no conseguía excitarse, y que sin embargo, enfrente de la cámara, no había ningún problema… Me siento aliviada.
Este es el último vídeo de Massive Attack, un mini documental sobre la estrella del porno Georgina Spelvin, prota de pelis como The Devil in Miss Jones, clásico entre los clásicos, que por cierto no he visto todavía. Pero me encanta la Georgina con el pelo blanco, está preciosa.
You can use it because you are horny single 36years old who has not much time to meet real Marias. You can use it because you always wanted to make love with robots. Who is Maria?
Y yo me pregunto: ¿Nos gustaría igual si la voz de la máquina fuera masculina? ¿O si así fuera se consideraría gay y punto? Con lo que a mí me gusta dar unos azotes…
Me ha recordado a Abre los Ojos. El morbo del vendaje, del rostro desfigurado. Más info sobre la peli aquí. Más info sobre la gran pornógrafa Maria Beatty aquí.
Tengo las manos llenas de tiritas. Como soy muy torpe (o porque no quiero hacer lo que estoy haciendo, según Jodorowsky y demás fauna new age) me hago heridas en las manos contínuamente. Y claro, sangran. Y tengo que cortar las hemorragias. Se pasa una el día conteniendo la sangre.
Estoy a punto de tener la regla y por lo tanto, de empezar a sangrar desde el interior de mi útero. Y me encuentro de nuevo pensando en barreras de contención. ¿Me pongo un tampón, una compresa o la mooncup? Quisiera que la sangre corriera libre, por una vez. (Si me corto las venas y la sangre corre libre, será un suicidio y me moriré.)
Pero la vida me da otra oportunidad, me ofrece un privilegio como mujer. Puedo sangrar y no morir. Sangrar y vivir. La menstruación es el flujo libre de mi sangre hacia el exterior, y no significa muerte, sino vida. Fantaseo con la idea de poder menstruar como un animal, es decir, sin compresas, ni tampones, ni barrera de contención alguna.
Juro por mis muertos que este año lo hago. En cuanto haga mejor tiempo me voya a una isla, busco la playa más desértica posible y me instalo allí, en una cueva, desnuda y feliz. Bañándome en el mar cuando mis piernas estén completamente rojas. Sentándome en la tierra y viendo como la sangre y la arena forman arcilla. Olíendo mi cuerpo de verdad, y no este olor que tengo que soportar ahora: una mezcla de sangre estancada en el algodón de la compresa, entre el absorbente del tampón o la silicona de la mooncup. Estoy segura de que mi sangre y mi coño uelen muy bien así, en contacto con mi sudor, con el aire del mar, la arena de la playa y el agua salada.
Misuser Media Series 1.1 / Extreme Art Porno Videostock
“Pagar por sexo y pagar por obras de arte, comprar sexo y comprar arte, sexo que paga el arte, arte que paga el sexo; pocas combinatorias cuajan tan bien en nuestro mundo; pornografía que da cuenta de la excitación que produce el sometimiento, dinero para cumplir el sometimiento deseado o deseo de poder someter, dinero para poder someter; escenificación de la violencia y violencia escenificada como pornografía:
El cadaver de un criminal dejado en ropa interior por el ejército, adornado con billetes ensangrentados, excitación producida a tal nivel que ninguna teta, pene o nalgas en una revista pueden igualar, mensaje explícito que se desdobla inerte una vez que es recibido, como las imágenes pornográficas, destinadas a la soledad del ser que suplanta el placer por la representación del sexo, dejando insensible y también bastante parecido al cuerpo muerto, el cuerpo descargado en el orgasmo solitario: frío pseudo post-coital que se repone poco a poco hasta que vuelve a desear su objeto, deseo de objeto pero que sea imaginario y esté cotizado, deseo de pagar para desvirtuar el objeto con el poder de la compra y hacerse uno con ello, por ende deseo de ser comprado, deseo de reproducir al infinito las relaciones de sometimiento, placer de ver el mundo sojuzgado e identificarse plenamente con el rebajamiento a objeto, pagar el precio de nuestra propia objetualidad sometida y cotizada, cotizarnos para poder ser sometidos bien y bonito, bien rico…”
Fragmento del texto escrito por Ángel Sánchez Borges para la exposición Fríos y Calientes (arte y pornografía en el mundo sexualmente invertido) inaugurada el 30 de diciembre del 2009 en la Galería No Automático en Monterrey, México. Un proyecto curatorial de Sara López y Ángel Sánchez Borges.
Este arcano representado por Dionisio, es la libertad de espíritu, el ser libre e indómito en esencia, sin ataduras materiales ni místicas. Es simple, natural, es el bohemio por excelencia. Es él, sin importarle como se vive en el mundo, por ello, no se lo compra con dinero, ni halagos, ni amor, ni nada. Es libre para todas sus desiciones, quiere o no quiere, según su voluntad, a la que solo él entiende. Es un incomprendido feliz, su conocimiento de las cosas es generalmente superior al resto de las personas y desde esa sabiduría y creatividad acciona, olvidando que la cotidianeidad social exige otros códigos y normas, por eso se lo percibe y rotula como extravagante, vagabundo, transgresor. También, en alguna medida, representa la indisciplina que a veces bordea la locura, producto del mundo que no respeta su autonomía en acción y reacción. Son buenos inventores, artistas y aventureros a la conquista de nuevos mundos.
Esta carta te recomienda que tus pasos deben regirse por tu corazón, olvida los consejos ajenos y el razonamiento y haz que tus impulsos sean la guía en tu camino.
El Loco simboliza el caos que surge de lo nuevo.
Últimamente tus pretensiones, tus anhelos y deseos se han visto truncados o bloqueados por tu manera de ver las cosas, por el razonamiento o por consejos ajenos.
El Loco te indica que este es el momento de romper esos moldes en los que estaba forjada tu manera de vivir.
Es el momento de tener otra oportunidad en tu vida, de cambiar enormemente todas tus ideas y manera de realizar las cosas mas habituales y las mas profundas.
Aunque te puedas encontrar con múltiples obstáculos, finalmente tendrás todo mas fácil y estarás ganando mucha tranquilidad interior por hacer las cosas como siempre habías soñado.
Guíate por tu instinto, por tu curiosidad y por tu corazón.