
Preciosa, sexy, guapísima mujer. Qué maravilla salir de casa para comprar el periódico medio dormida, en el quiosco de la Rambla, y encontrarse con sus pechos rosados, y sumergirse en ellos, y reirse y sentirse bien y feliz con una completa desconocida. Lo que hay que hacer por un duro, dice Claudia. Tengo su teléfono, yo quiero conocerla. Yo quiero trabajar con ella.
May 27th, 2010 at 1:25 am
Me encanta que las mujeres se sientan aun mujeres sin importarles la forma en que se sientan al final de cuentas cuando uno hace las cosas por uno mismo es ideal pero jamás para complacer a los demás.