
Empecé a escribir cuando hice una de esas cosas que se supone no tienes que hacer. Como irte a vivir con un tío que folla como los ángeles pero al que conoces desde hace una semana.
Yo escribía. Y cada vez que pensaba en lo que me decían mis editores y otra gente de bien, escribía chorradas, todos esos parágrafos que ustedes se saltan cuando leen mi libro. Todos esos parágrafos aburridos y tediosos. Ahora yo sé que lo único que vale la tinta de la imprenta, es todo aquello que escribí porque me dió la gana, sin pensar en editores, ni en lectores, ni en nadie. Lástima de consejos. Lástima de vida, que se nos va intentando hacer las cosas comme il faut. Lástima de palabras. Lástima de pan bimbo.
El sábado presento el libro en la Muestra Marrana, en Hangar. A las 9 y media de la noche. Haré y leeré lo que me dé la gana.
June 9th, 2010 at 8:36 pm
Primer vez que paso y conozco este sitio. Sin duda uno de los que tendrè entre mis favoritos. Saludos.
June 10th, 2010 at 12:18 am
¿Nos contarás lo que has leído? Porque acabo de terminar tu libro (ahora te admiro más) y me gustaría mucho saber qué es lo que más te gusta y si coincidimos.
June 11th, 2010 at 11:21 am
Entonces, tu segundo libro será aún mejor.
De todas maneras, eso nos pasa a todos: casi ninguno de mis vídeos vale los tres pavos de la cinta en la que están grabados.
June 16th, 2010 at 12:52 am
Yo creo que el éxito reside en hacer lo que a uno le da la gana…
Menos mal que aveces hacemos caso a nuestro instinto y pasamos de lo que debemos hacer…
June 26th, 2010 at 11:45 am
y ahora que lo acabo de terminar, asiento frente a la pantalla… Sí, sí, sí… los párrafos que fueron directos del coño (el estómago, los ojos y la piel) al papel son los mejores, sin duda. No dejes de escribir.