Eso lo sabemos hacer muy bien. Ser hombres-y-mujeres-de-nuestro-tiempo. Qué bien lo hacemos. Aunque como dice la Zorra Suprema, “no sepamos qué es el tiempo y ser hombres y mujeres sea una clasificación miope de la humanidad.” Con todos ustedes, la Zorra Suprema a la vuelta de las vacaciones:
“Después de revolcarme durante dos semanas sobre el cadáver pestilente de la postmodernidad, habiendo estado durante quince días habitando un no tiempo con necesidades básicas mínimas, volví desvergonzadamente a mi cotidianidad. Fácil ignorar que no necesito estos artilugios, ni ganar dinero, ni crear, ni nada. Difícil reconocer mi inutilidad en tanto ser humano, y dejar de engañarla con tareas pendientes y proyectos de vida.
No ser, estar, respirar sin el deseo como impulso vital, requiere de unos parámetros con los que no sabemos lidiar. Sabemos ser hombres-y-mujeres-de-nuestro-tiempo. Aunque no sepamos qué es el tiempo y ser hombres y mujeres sea una clasificación miope de la humanidad.”