Fucking overground de Dalston a Hightbury and Islington. Línea azul de metro a Victoria Station. Tren a Gatwick Airport. Shuttle o como quiera que se llame a la terminal norte. Cola en el mostrador de Easyjet. Facturar. Escáneres. Vuelo de dos horas y algo. Aterrizo en Valencia. Me impaciento para salir del avión. Doy empujones. Cojo el metro a la estación de tren. Me paso la parada porque se llama Xátiva y Xátiva es un pueblo que no tiene nada que ver con la estación. Me exaspero. No puedo esperar los ocho minutos que tarda en venir el siguiente metro para llevarme de vuelta a la parada correcta, así que salgo del jodido metro y camino por la calle Colón. La gente me parece irreal. Valencia me parece irreal. Llego a la ventanilla y el siguiente tren a Castellón no sale hasta las siete y veinte. Son las siete menos diez. Le pregunto a la chica si no hay otro tren antes y me dice que no, muy amable. Llamo a mi hermano para decirle a qué hora llego. Compro agua. Como un pincho asqueroso. Me pongo muy nerviosa. Camino frenética por la estación, miro a mi alrededor y veo los techos altos y hermosos de la estación del Norte de Valencia. Siento que está pasando algo. Me angustio. Vuelvo a llamar a mi hermano y esta vez le pregunto de forma brusca si nuestro padre está vivo. Me dice que sí. No me miente. Luego sabré que mi padre muere tan solo unos minutos después. A las siete y diez de la tarde.
El trayecto en tren es largo, una hora y pico. Me toco la nariz y me hago sangre. No me importa que la gente me vea. Ordeno mi maleta. Le envío un mensaje a mi hermano, en diez minutos estoy allí. Él me responde que sí, que llego a las ocho y cuarenta, que está en la estación. Bajo del tren y subo por unas escaleras mecánicas. Veo a mi hermano. Está sólo, esperándome. Le saludo con la mano. Llego arriba. Me dice que el papá ha muerto.
Lloro en su hombro y siento un alivio inmenso por tenerle conmigo, mi hermano querido. Vamos al coche. Fumamos un cigarro que me sabe a rayos. Lloro. Metemos la maleta en el maletero. Vamos al hospital. Entramos por la puerta de urgencias y salimos por la parte de atrás. Mi hermano me lleva la mochila con el ordenador. Leo las palabras “Mortuorio” en las puertas de la sala a donde nos dirigimos. Carolina nos espera, está sentada en un pasillo y delante de ella hay una cama de hospital. La abrazo. La cama parece vacía. Me giro hacia la cama y me doy cuenta de que no lo está. Levanto la sábana y mi padre está allí. Tiene la cabeza ladeada. Sus ojos azul grisáceo están abiertos y su boca también. Veo sus dientes pequeños y gastados. Está hermoso, guapo. Nunca había visto tanta belleza en una persona. Le beso en la cara, en las manos. En un instante está cubierto de lágrimas. Me acuesto a su lado. Me arrodillo en el suelo llorando sobre la cama. Cojo su mano muy fuerte y le hablo. Su mano de repente parece tomar vida. Siento que me está cogiendo la mano también. Le digo que le quiero. Grito “papá, papá” como si fuera una niña desesperada buscando a su padre. Intento calmarme. Levanto la sábana y veo sus piernas delgadas. Sus pies vendados por las llagas. Me parece hermoso. Huele muy bien. Todavía siento su olor. Estoy contenta porque me ha esperado para decirme adiós. De alguna forma siento que él está allí conmigo. Pienso que he tenido mucha suerte.
Mi padre biológico no quiso saber nada de mí pero la vida me dió un segundo padre que me quiso como si fuera su propia hija. De hecho, nunca, en los treintaiséis años que tengo, le escuché decir que yo no fuera su hija. Ismael Llopis Cruz fue la persona más buena que nunca conocí. Y era mi padre. Y llevo su apellido con un orgullo infinito. Soy muy afortunada. A veces se me olvida, pero basta abrir los ojos con el corazón, como dice Le Petit Prince, para darse cuenta de que soy una chica con suerte, y que siempre lo he sido.
August 26th, 2011 at 5:01 am
Un abrazo de verdad, si te ayuda, si te vale, en medio de lo que debes estar pasando. Que esa suerte siga contigo mucho tiempo.
August 26th, 2011 at 1:02 pm
Tù tuviste suerte de encontrarlo a él y él de encontrarte a ti. Besos
August 26th, 2011 at 3:07 pm
Muchísimo ánimo María.
August 26th, 2011 at 6:00 pm
when my father died, it was like a whole library burnt down, dijo laurie anderson
un abrazo bien fuerte
August 26th, 2011 at 6:08 pm
gracias por todos esos besos y abrazos que se sienten tanto y tan bien
August 26th, 2011 at 9:27 pm
Como en el final de la carta de valerie,
“Espero seas quien seas que escapes de este lugar, espero que el mundo cambie y que las cosas mejoren, pero lo que espero por encima de todo, es que entiendas lo que quiero decir cuando te digo que aunque no te conozca, y aunque puede que nunca llegue a verte, a reírme contigo, a llorar contigo o a besarte…, te amo, con todo mi corazón… te amo.”
August 26th, 2011 at 11:30 pm
August 27th, 2011 at 1:26 am
Ànims, guapa.
August 27th, 2011 at 10:38 am
Vuestro padre sigue vivo. En vuestros corazones. Mientras vosotros viváis, él formará parte de vuestras vidas. No lo dudes. XXXX
August 28th, 2011 at 3:21 am
maría, te mando un abrazo que ojalá pueda traspasar un poco la virtualidad de esto (mientras te leía a mí sí me pasó) :´(
August 28th, 2011 at 9:43 am
Lo siento María… un fuerte abrazo
August 29th, 2011 at 12:11 am
Todo lo que se dice en estas ocasiones suena hueco y por compromiso, pero ánimo y cuídate.
August 31st, 2011 at 10:12 am
El consuelo son los buenos recuerdos y los sentimientos de él en tí, ellos y con ellos él, te acompañarán toda tu vida.
La pena pasará, siempre es así.
Un abrazo fuerte.
August 31st, 2011 at 8:17 pm
Joder Maria que post mas increible!! Que orgulloso estaria de tener una hija como tu.
Te dejo lo mas bonito que se ha escrito en nuestro idioma para que se lo dediques a tu Padre:
Con cada vez que te veo
nueva admiracion me das
Y cuando te miro mas
aun mas mirarte deseo
Ojos hidropicos creo
que mis ojos deben ser
Pues cuando es muerte
el beber, beben mas
Y desta suerte, viendo
que el ver me da muerte
estoy muriendo por ver
Pero veate yo y muera
que no se, rendido ya
Si el verte, muerte me da
el no verte que me diera.
(la vida es sueño)
bss.
September 1st, 2011 at 2:36 pm
Hey linda! Escribir sobre la muerte de alguien querido es siempre muy difícil, te admiro por saber hacerlo y te envío mi amor y mi abrazo, espero que no duela mucho la amputación, porque eso es la muerte de quienes queremos, un quedarnos sin algo que nunca volveremos a recuperar.
Diana
September 8th, 2011 at 12:25 am
qué maravilla amar así a tu padre. siento su muerte y vuestra tristeza.
September 16th, 2011 at 11:15 pm
Lo siento, de corazón.
December 31st, 2011 at 6:19 pm
[...] Adiós papá, estoy llena de ti, de tu amor. Hola Lluvia, bienvenida al mundo, te vamos a cuidar mucho para que juntas podamos cambiar el mundo. By María Llopis Posted in Personal You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed No Comments You can leave a response, or trackback from your own site. « Wargames [...]