
Acabo de ver una película que se llama Ghost in the shell. Es un manga de ciencia ficción, una animación con unas imágenes preciosas que plantea una sociedad del futuro en el que los humanos fabricarán muñecos-robots para hacernos compañía, follar y poner el té. La trama de la peli es que hay unas muñecas que se están rebelando y matan a sus dueños, luego resulta que se les está metiendo el alma de seres humanos y por eso se lía todo.
La película es la cosa más sexista que he visto en mucho tiempo. Es una peli de tíos. Tíos obsesionados con crear seres a su imagen y semejanza, es decir, tíos que quieren tener úteros y gestar criaturas. Envidia del útero, si nos ponemos en plan psico análisis barato. En la peli vemos unos planos preciosos de esos úteros de laboratorio en los que se crean las muñecas y se les mete el alma y eso.
Por otra parte la visión de la mujer que ofrece la peli es para echarse a llorar. Las muñecas que se fabrican son muñecas para follar, y punto. Nenas sumisas que no hablan y no dan problemas. Hasta que los dan, claro. El otro arquetipo de mujer es la diosa inalcanzable que les salva al final. O la esposa y madre que espera en casa la llegada de su macho.
Hay una escena al final en la que un ejército de malvadas muñecas les atacan, a los chicos protagonistas, y ellos tiene que defenderse con sus pistolas. Defenderse de la fantasía de que el matriarcado vendría a ser algo similar al bélico patriarcado que se han montado ellos, pero con mujeres. Lamentable.
Hay un personaje femenino que se llama Sr Halaway, una clara alusión a Donna Haraway y su manifiesto Cyborg. Aunque al final de la conversación uno de los tíos le pregunta si es madre y ella contesta que no, y lo dejan así como que es por esa razón que ha podido desarrolar sus teorías fantásticas. O mucho peor.
De acuerdo con Haraway en su Manifiesto, “No hay nada acerca de ser hembra que una naturalmente a las mujeres. Ni siquiera existe tal estado como el de ‘ser’ hembra, que de por sí es una categoría altamente compleja construida en discursos científicos sexuales debatidos y otras prácticas sociales” (155). Un ciborg, por otro lado, no requiere una identidad estable y esencialista, argumenta Haraway, y las mujeres deberían considerar crear coaliciones basadas en “afinidad” en vez de identidad.
En fin, que estoy horrorizada con la sociedad patriarcal. Los tíos están obsesionados con nosotras, sea para follarnos, sea para jodernos. Y es lo mismo! Curiosos giros del lenguaje.