La abuela esclava

Me levanté esta mañana con esta web sorprendente, la historia de la abuela Felisa. Tiene un diseño imposible, quiero pensar que para facilitar su lectura (texto en letras grandísimas) y su navegación (tirando de scroll bar) a las abuelas con problemas de visión y de conocimientos informáticos.
El síndrome de la abuela esclava me hace pensar en mi propia abuela y en todo el trabajo que ha hecho y hace por mí. Recuerdo cuando era pequeña y todavía vivía con mi madre. Mi madre padecía una esquizofrenía severa. Asuntos como la comida, los horarios escolares y la ropa limpia le quedaban bastante lejanos. Así que era mi abuela quien venía cada día a casa a cocinar, a lavar ropa y a llevarnos a la escuela. Cuando mi madre murió, hace un par de años, mi abuela adoptó en su casa al padre de mi hermano, de 76 años, de quien se ocupa hoy. Ella tiene 80, pero ella es la que compra, cocina, lava y limpia. Mi abuela es un buen ejemplo de abuela esclava. Hasta hace unas pocas semanas llevaba también el negocio familiar, el que ha mantenido a toda la familia durante toda una vida. Yo llevo esas pocas semanas intentando encargarme de todo, quitarle trabajo, pero me está costando. No consigo retomar mi vida en la ciudad. Mi vida. Hoy hemos estrenado estudio en Poble sec. Pero de repente el porno y el sexo me parecen tan lejanos como la lavadora le parecía a mi madre. El proyecto de un taller pornofeminista para la primavera florece a pesar del frío de enero.

2 Responses to “La abuela esclava”

  1. Samsara Says:

    Que sí, que tu abuela vale un montón!!
    Me gustó mucho el texto sobre tu abuela, sobre sus visos… la imagen aquella de que te gustaría bañarla. No entiendo como se dá tanto bombo a que lo viejo es feo y lo joven y nuevo atractivo. Es otra de las cosas de las que debemos escapar.

  2. XZ Says:

    Felicidades por la web. Pese a lo que título pudiera transmitir no es nada frívola, posts como este lo demuestran.