Escándalo público. Amor romántico.

dressbath

Durante mucho tiempo el sexo para mí estuvo hecho de química y cuerpos desnudos. La penetración y el orgasmo eran el mayor placer que podía conseguir, el medio y el fin. Caricias y besos, también, claro, pero el sexo tenía que ver con lo salvaje, con los instintos que nadie tenía derecho a reprimir. Me encantaba follar en lugares públicos. Esa era mi combinación ganadora. Escándalo público y amor romántico.

En esa misma época yo andaba siempre con una chaqueta de ante de mi padre, que olía a él y me encantaba. La chaqueta la compartíamos. Él también la usaba pero me la dejaba siempre. Mi madre se volvía loca con la puta chaqueta. Mi padre es un hombre muy grande, siempre ha estado por encima de los 100 kilos, y yo tenía 16 años entonces, así que me quedaba gigantesca. Pero siempre me duchaba y me ponía una camisa limpia debajo, para sentir el peso y el roce del forro y la camisa sobre la piel .

Como he dicho antes, el sexo para mí, entonces, creía que estaba hecho de química y cuerpos desnudos, y no entendía, ni falta que me hacía, que esa chaqueta con su olor, su peso, con sus costuras y su forro, era un fetiche sexual de escándalo para mí.

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