La sexualidad es un hecho construído socialmente
Hoy he mirado a un joven que estaba trabajando en una obra en la calle y he pensado en la camiseta que llevaba Israel en La Cafeta Queer. Le he mirado desde el coche y he sentido algo que no sentía desde hace tiempo. Cuando estoy en Castellón mi deseo cambia. Nace de la fustración. Yo creo que es porque todo es tan perfecto aquí. La playa, las palmeras y los azulejos. La industria azulejera de esta región mantiene a todo el mundo a gusto y atrae a multitud de inmigrantes para sumarse a ese modo de vida castellonenese tan codiciado. Casita, trabajo, novio o novia, mi ropa cara y mis copas por la noche. Todo es tan mediocre aquí. Como en una de esas películas yankis tipo un mundo perfecto.
En Castellón me dan ganas de follar de una manera peculiar. Diferente a la manera que tengo de hacerlo cuando estoy fuera. Aquí parece que mi rabia se canaliza a través del sexo y me apetece ligar con todos los hombres que llevan camisetas sudadas y cargan cajas de los camiones, con los amigos de mi hermano y con los niños pijos que hacen flysurf en la playa. Es como otro tipo de atracción sexual y otro tipo también de perfomatividad del sexo.

enero 27th, 2006 at 6:09 pm
¿Podrías definir «perfomatividad»?
enero 28th, 2006 at 8:16 pm
Lo de performatividad es un término es Judith Butler ¿verdad?
Ah! y me encanta tu blog 🙂
enero 28th, 2006 at 10:07 pm
Dejando de lado el hecho de que la elección de la palabra «performatividad» no sea muy afortunada en mi post, intentaré definirla.
Sí, Judit Butler se ha ganado el cielo queer con su teoría de la performatividad del género. En inglés originalmente es performativity, de performance, de difícil traducción, pero que sería algo así como actuación.
En otras palabras: La vida es puro teatro. Y los géneros masculino/femenino asociados al sexo hombre/mujer son también puro teatro. Este es el concepto que introdujo Judit.
Por donde yo iba sin mucho atino era por el tema de la construcción de mi identidad sexual, la performance que yo represento en Castellón en torno al sexo y a mi identidad de género. Intentaba explicar como en esta ciudad surge espontáneamente en mí una identidad definida, única y asociada al enclave social: Castellón.
Lo que pasa es que ni yo misma lo entiendo muy bien. Como muestra, un botón: ayer noche me puse como una perra con un chaval de 23 añitos, el hermano pequeño del amigo de mi hermano pequeño. Le increpé con teorías feministas y queer mientras él se ponía rojo y temblaba de miedo. Su camisa a rayas, con los botones exoplotando sobre su tierna barriguita, su ignorancia y su falta de interés de salirse del discurso castellonense del tipo «no entiendo a las chicas» me pone loca. Pero esto sólo me pasa aquí. En un entorno fuera de este infierno que es mi ciudad natal no me ponen en absoluto los niños pijos machistas. (Aunque tengo mis deslices, he de confesarlo) Pero aquí asumo otra identidad, otro discurso, es como si aquí, yo fuera otra persona.
sobre la teoría de la performatividad de Judit Butler:
http://www.blues.uab.es/athenea/num2/Gil.pdf
enero 29th, 2006 at 4:16 am
es que somos almas migrantes y cuando volvemos a *nuestro* lugar nos encontramos la parte de nosotras que dejamos
(pues a mi siguen gustandome mucho los obreros 🙂
el sitio donde tienes tu sangre (tu familia) en lo en que esta’ mucha animalidad
en el sitio que elegimos es la cultura que nos lleva
o un deseo
que no es el deseo de carne sudada y camisetas rotas
(o pues si’ 😉
entre todo, cuando me presentas tu hermano?
;)))))))))))))))))
enero 30th, 2006 at 2:35 am
No lo acabo de pillar, o quizás sí. ¿crees que puedes influir conscientemente en tu sexualidad? o sea, si depende de factores sociales extrernos, ¿puedes modificar tu sexualidad al modificar esos factores? ¿Puedo yo, heterosexual, en la situación adecuada sentirme bien siendo homosexual? ¿y viceversa?
besos.
febrero 1st, 2006 at 2:59 am
Querida slavina:
Hola soy Ismael el hermano de Maria, Y como del Blog de mi hermana has podido deducir ahora soy un hombre felizmente casado. Ademas dudo que cumpliera tus expectatitas, soy bastante diferente de mi hermana, podríamos decir que muy heteronormal en practica, aunque no de ideas, pero la realidad de una persona son sus prácticas no sus ideas. Soy un editor con coleta y moto custom, que vive en su núcleo modernete de Castellón absolutamente enamorado de su esposa.
Abrazos