Para mi el origen del mal está en la paternidad. Y que no se enfade nadie, me explico. No la paternidad en si misma, sino la manera de entender la paternidad que existe actualmente. Todas las hembras del maravilloso mundo animal follan libremente con cuantos machos (o hembras) les apetece. Catherine lo explica con ejemplos prácticos y muy detalladamnete en su maravillosa Historia de la vagina, que no me canso de recomendar. Las hembras paren a las criaturas y los machos actuan como padres con las crías de su manada, pero sin concretar.
Casilda Rodrigañez en La vuelta al hades, presenta un tipo de organización familiar muy diferente al actual. Los hombres cuidan de los hijos de sus hermanas, de sus amigas, de su clan. Cuando una mujer se quedaba embarazada, el hijo pasaba a ser cuidado por la comunidad a la que perteneciera. No se buscaba la semillita, vaya.
Pero la invención de la propiedad privada vino a cambiarlo todo. Surgió el concepto herencia. Para que un hombre pueda dejar en herencia a sus vástagos sus bienes debe saber cuales son sus vástagos. ¿Y cómo saberlo si las mujeres follan con distintos hombres? Pues se inventa la monogamia. De la mujer, claro. Si firmamos un contrato -el matrimonio- en el que ponga que tú sólo vas a follar conmigo pues tengo claro que estos son mis hijos y así puedo legarles el reino, el castillo y el título de emperador si hace falta.
Y entre todos los animales somos los únicos en haber inventado semejante horror. La monogamia es el eslabón final para que funcione el legado de la propiedad privada.
Una de las mayores preocupaciones hoy en día de los hombres es saber si ese es tu hijo o no. Me fascinó el capítulo de Ana y los 7, sí, Ana y los 7, habeis leído bien, en el que Ana no sabe de quien es el hijo que espera. Algo que tendría que ser tan normal. ¿Cómo saberlo si folla con distintos hombres? Pero la medicina moderna lo soluciona fácilmente con el test de paternidad. Lo revolucionario del guión de la serie televisiva es que no se estigmatice a la protagonista por no saber de quién es su hijo. Que se lleve todo tan tranquilamente. Y no os echeis las manos a la cabeza por haber puesto semejante ejemplo. O echároslas.
Otro concepto surgido de este complicado sistema es el del hijo bastardo. Yo soy bastarda, por poner otro ejemplo. El niño que nace fuera de ese contrato matrimonial en el que el hombre es el jefe de familia pasa a ser catalogado como bastardo y pierde los derechos de herencia. Todo está organizado en torno a este sistema y la defensa de la familia por parte de los sectores conservadores es la defensa de la monogamía obligatoria, de la herencia y de la propiedad privada.
Y he conseguido llegar hasta aquí sin utilizar la palabra patriarcado. Buff…