Sexiest boy in Berlin
lunes, marzo 12th, 2007Verlo para creerlo.
Verlo para creerlo.
En intimidades podeis ver un extracto de la pieza, el debate con el público al final y varios. Ya que estamos tan a gusto hablando de identidades sexuales, estereotipos y roles de género impuestos. A por faena.
A partir de finales de los años noventa, diferentes actores y actrices porno franceses comienzan a producir sus propias películas y a elaborar reflexiones críticas sobre su práctica pornográfica dando lugar a un modo inédito de representar la sexualidad, que retomando la expresión de André Bazin bien podría denominarse «nouvelle vague porno». Estos autores difíciles de clasificar únicamente como pornógrafos o como cineastas, apuestan por una nueva política de la mirada inspirados por la literatura trash, por Baudelaire, Bukowski o Lydia Lunch, las películas de terror, la cultura punk-rock y gótica, los movimientos feministas americanos «pro-sex» o la crítica de la pornografía tradicional de Annie Sprinkle.
Esta sesión nocturna, al mismo tiempo cine fórum porno, espacio crítico y performativo, tiene como objetivo explorar esta nueva vanguardia pornográfica: la confluencia entre las estéticas y las culturas que emergen en el cine porno francés y los discursos y los movimientos políticos feministas, posfeministas y pro-porno que impulsan un nuevo agenciamiento pornográfico y producen nuevos modelos sexuales contrahegemónicos. Este encuentro da prioridad de representación y de discurso a los actores y las actrices porno que a través de la auto-producción y de la escritura de auto-ficción han hecho posible la emergencia de un sujeto pornográfico.
El próximo sábado 31 de marzo tendremos en Barcelona a Beatriz Preciado a las 22h y a la 1 de la madrugada, performance de Lydia Lunch: Pornographic memoirs. Sesión especial nocturna que se presenta como parte del seminario monográfico Porn Studies que tendrá lugar los días 28, 29 y 30 de marzo con Linda Williams. En el maldito Macba.
Nos obstinamos en hacer como que la violación es un hecho extraordinario y periférico, fuera de la sexualidad, evitable. Como si no concerniera más que a poca gente, agresores y víctimas, como si constituyera una situación excepcional, que no dice nada del resto. Cuando está, bien al contrario, en el centro, en el corazón mismo, en la base de nuestra sexualidad.
King Kong Theory, Virginie Despentes
Han prohibido esta foto de la campaña publicitaria de Dolce & Gabbana en todo el mundo. Y es curioso, a mí no me resulta ofensiva. Es curioso porque sí me resultan ofensivas el 99% de imágenes de la publicidad. Chicas en lencería fina mirando a cámara como diciéndome «viólame, soy tonta», por poner un ejemplo. Pero esta foto, pues no. Es una violación, sí. Está claro. Está clarísimo. Por eso mismo. Es obvio lo que está representando: unos mozos violan en grupo a una mujer. Pero me parece que la mujer en la foto está a punto de decir algo así como: «Ahora tú, Fernandito, ponte más a la izquierda.» Ellos me parecen modelos posando y recibiendo órdenes de cómo colocarse y «hacer» de malos. Me parece porno, y me pone. Eso sí, me gustaría ver la imagen contraria, por el puro placer de cambiar los sujetos, un mozo en el suelo, suplicante, mientras 4 o 5 mujeres a su alrededor hacen como si se lo fueran a follar. El verdadero drama es que esa foto hubiera sido censurada mucho antes, mucho más rápido.
Y más sobre tan recurrente tema:
Una mujer ha sido condenada en Noruega a 8 meses de prisión por hacerle una fellatio a un tío y en España también han condenado hace poco a una mujer por lo mismo. Hablan de igualdad? Me ponen de los nervios. Imagina cual es la condena que se le pondría a un hombre por hacerle un cunnilingus a una mujer en contra de su voluntad. Ni siquiera habría condena. Las leyes están hechas a medida del hombre blanco heterosexual, sí, pero con la violación están hechas a medida de sus pollas.
Qué hermoso llegar a casa después de una semana fuera y que sobre tu cama repose dulcemente el libro de King Kong Theory, arropado por su sobre de burbujitas, con su sello francés y la carta de amazon agradeciéndote que te dejes tus eurillos en literatura francesa. Y me lo he leído de un tirón, anoche hasta que me dolieron los ojos y esta mañana hasta que las ganas de mear fueron demasiado fuertes. Y todavía no lo he digerido, mas bien tengo una indigestión, debida a comer rápido y sin masticar, ya que el manjar era exquisito. La adoro. Adoro a Virginie Despentes.
Hay una anécdota en el libro que me vuelve una y otra vez a la cabeza mientra preparo el té y comienzo mi día. La prota es Paris Hilton en una entrevista en la televisión francesa. Virginie habla de como el presentador intenta colocarla en la posición de mujer denigrada, mujer a la que le hemos visto todos el coño al principio de la entrevista: «Yo a ti te he visto en inernet, te conozco». Pero no funciona, porque Paris pertenece a una clase social superior, ella es en primer lugar la heredera de los hoteles Hilton y ni parpadea ante el intento del presentador de intimidarla. Virginie protesta en ese capítulo por al estigmatización de las mujeres que han trabajado en al prostitución o el porno.
Esto es muy de hombres, el intentar colocarte ahí: la guarra, la fresca. El año pasado nos hicieron una entrevista en la que una de las preguntas era si no nos preocupaba que cualquiera pudiera hacerse pajas a nuestra cosa. Nosotras nos quedamos perplejas ante la pregunta. Es que debería preocuparme? Y al fin y al cabo, tadas las personas que se exponen a sí mismas en la tele, en internet, al salir de su casa… están expuestas a este peligro. El entrevistador quedó tan encantado con nuestra respuesta que éste fue el titular del artículo: «Keine Angst vom Wichser», que quiere decir en alemán algo así como «No tenemos miedo a los mirones».
Aquí está el artículo para los que domineis la lengua de los dioses (Tip magazine octubre 2006) y aquí el post sobre la entrevista.
Una vez Águeda soñó que yo era la increíble Hulk, con todos sus músculos, su piel verde y su actitud salvaje. Y siempre me he identificado con Hulk. Me complace leer a Virginie identificándose con King Kong, con ese monstruo peludo y queer. Me complace ver que nos identificamos con seres de fuerza colosal, así no me siento tan sóla.
Este jueves 8 de marzo a las 22 h actúa Ana Elena Pena en Barcelona, en el CENTRO DE ARTE SANTA MÓNICA, en el FESTIVAL ESPONTANI. Todo lo que me estoy perdiendo…
Sin embargo, el vuelco decisivo se producirá cuando se decida pasar a la acción y se comprenda que “el mejor antídoto contra la pornografía no es la censura sino las representaciones alternativas de la sexualidad”, como señalaba hace poco la filósofa Beatriz Preciado en El País. En este paso a la producción tiene un papel fundamental el movimiento queer, que hace del cuerpo y del placer un escenario privilegiado para la acción política.
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Tras convertirse en toda una estrella del género, decide pasarse al otro lado de la cámara y en 1982 dirige Deep Inside Annie Sprinkle, una película muy innovadora que va a marcar el inicio de una senda de experimentación y relectura del porno. En el filme, Annie se dirige al espectador hablando directamente a la cámara, y le hace partícipe de su biografía mostrando fotografías de su infancia y adolescencia.
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GWLP se posicionan contra dos etiquetas. Una, la que clasifica el porno según las opciones sexuales: para heteros, para gays, lesbianas, trans… Según declaran en su manifiesto, “nosotras no podemos clasificar nuestra sexualidad dentro de ninguna de estas etiquetas, y como nosotras más y más gente, que ni quiere, ni puede”. Y otra, la que habla de un porno para mujeres: “Esta etiqueta suele identificarse con los valores que son supuestamente femeninos: dulzura, cariño, música melosa, suavidad”
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Una vez, hace no mucho tiempo, (y tranquilos que no voy a contar la historia de una violación, ni asesinato, ni nada por el estilo) me invitaron a una fiesta. Me dieron la dirección y me dijeron como llegar. Pero una vez allí ninguna de las personas que me había invitado estaba, la fiesta no era tan divertida como esperaba y no me lo pasé muy bien.
Al día siguiente me di cuenta de que me había equivocado de fiesta.
Algo así es lo que siento viviendo en Berlin. Como si por fin hubiera llegado a la fiesta que estaba buscando. Como si hubiera estado mucho tiempo en un sótano oscuro, pensando que esa era la fiesta, y hubiera subido por unas escaleras a un piso superior y hubiera encontrado una puerta y la hubiera abierto y allí estaba la música, la gente, las risas y los pasteles de chocolate.
Y que conste que no quiero arremeter contra Barcelona, cada persona tiene sus circunstancias en la vida y el sitio más bonito del mundo puede ser un infierno para ti si lo que necesitas es otra cosa. Barcelona me ha dado muchísimo, a sido mi ciudad durante muchos años y soy quien soy por ella. Pero ya no lo era. Ya no era mi ciudad.
En Berlin tengo la sensación de que la gente habla mi idioma, y no me refiero al alemán, idioma difícil como ninguno, me refiero a otra cosa, ya sabeis de que estoy hablando.